Red de información nº6 11 de junio, 2004 O.I.E.C.
CONSEJO DE LA OFICINA INTERNACIONAL DE LA ESCUELA CATÓLICA
Entre los días 29 de marzo y 3 de abril se ha celebrado el 77 Consejo de la Organización Internacional de la Escuela Católica en la ciudad de Negombo (Sri Lanka). Desde la Compañía, y como representante de las congregaciones religiosas femeninas, es miembro de este Consejo Marisol Iriondo que ha participado en estas reuniones junto con Conchis Aguilar.
La estancia en un país con tantas riquezas naturales y culturales ayuda al Consejo a centrar sus trabajos desde el primer día en la búsqueda de una nueva organización que permita dar respuesta a tres palabras clave que expresa en el discurso inaugural el propio Secretario General, P. Ángel Astorgano: ENCUENTRO - COMUNICACIÓN - ÁNIMO.
Este pequeño país de 65.600 km2 está habitado por unos 20.000.000 de personas y ha vivido durante 20 años en una constante guerra civil que ha marcado definitivamente al conjunto de la población. Actualmente, llevan dos años de paz pero son conscientes de que la guerra puede reanudarse en cualquier momento y esto les hace actuar con extremada prudencia. Las disensiones más graves se producen al norte del país donde habitan los tamiles que, siendo minoría, no consienten que se les ignore desde el gobierno y reclaman mayor autonomía política y social.
La zona de Negombo, donde se celebra el Consejo, es zona habitada fundamentalmente por pescadores cingaleses y, mayoritariamente, de religión católica. De ahí que en los días de celebración del encuentro hayamos podido visitar diversos centros escolares que imparten educación católica e incluso un centro de acogida a niñas y adolescentes perseguidas por la justicia que está regentado por religiosas. En nuestros desplazamientos por la ciudad nos ha sorprendido la constante presencia de pequeños altares en que se venera a vírgenes, santos y santas católicos sobradamente conocidos por nosotras (la Virgen Milagrosa, S. Sebastián, Sta. Rosa ) Y ¡más sorprendente todavía!. En diversos momentos hemos visto personas haciendo oración a los pies de estos altares.
De hecho, Sri Lanka es un pequeño país en el que hay evidencia de la presencia del cristianismo desde el siglo X y la educación católica comenzará con la llegada de los portugueses a la zona en al año 1505. A partir de la presencia de los holandeses (que dominan el país desde 1658 a 1796) se crean centros de culto protestante y con el dominio inglés (1796 a 1948) la única escuela que se potencia será la anglicana.
Esta realidad ha configurado una doble red de escuelas en el país (públicas y privadas) que se mantiene hasta 1960 con financiación gubernamental. A partir de ese momento el Estado se incauta del total de las escuelas privadas (la Iglesia Católica tiene en ese tiempo un total de 700) y esto hace bajar el nivel académico de Sri Lanka. A partir de 1980 el gobierno reconoce como frutos del trabajo de la escuela católica unos mejores niveles de disciplina, curriculares, etc. y, paulatinamente, irá estableciendo conciertos con algunas escuelas privadas de manera que, en la actualidad, muchas familias pueden llevar a sus hijos a escuelas católicas aún cuando ellos no profesen esta religión. Se reconoce así el trabajo constante de la Iglesia a favor de los más pobres, la educación para la paz y a favor de la cultura y el diálogo entre las diversas religiones.
En este contexto los trabajos del Consejo de la Escuela Católica se centran en el programa previsto de revisión del organigrama y de los estatutos de la Organización a la vez que se diseña ya el próximo Congreso General planificado para el año 2006 en coincidencia con el Consejo número 78.
Los consejeros analizan los principales retos planteados por los representantes de las diversas regiones y se van destacando todos aquellos que vendrían a dar respuesta a las tres palabras con que el P. Astorgano iniciaba el Consejo. La OIEC ha de ser capaz de favorecer el encuentro y comunicación entre todos sus miembros y esto para algunas regiones resulta difícil por falta de infraestructura o por dificultades políticas, sociales, etc. Se va diseñando un plan que incluye la creación de una nueva página Web que facilite la comunicación y solidaridad entre los diversos países, a la vez que favorezca la rápida consulta por parte de los miembros del Consejo representantes del mismo ante los organismos mundiales. Se hace cada vez más evidente entre los participantes en el Consejo que la OIEC tiene que empezar a recorrer un camino nuevo de:
Encuentro - que permita el conocimiento de unos y otros a escala mundial
Comunicación - que ayude a un trabajo más eficaz de la Organización
Animación - que desarrolle la solidaridad de unos con otros.Se va definiendo, igualmente, la conveniencia de que como organización mundial sea la OIEC quien oriente a todos los centros católicos en orden a la educación en aspectos de actualidad educativa que son necesarios para todos los contextos (interculturalidad, educación para la paz, etc.)
La OIEC es la única organización católica que tiene representación permanente ante algunos organismos internacionales (Estrasburgo, UNESCO etc.) y esta posición privilegiada no ha de ser un honor sino un responsabilidad que únicamente ha de redundar en beneficio de la propia escuela católica.
Durante los últimos días del Consejo, en un momento crucial para el país por estarse produciendo un cambio político importante (se vota en esos días el nuevo Primer Ministro), el trabajo se centra en la aprobación de un plan de acción para los próximos dos años que contempla los siguientes aspectos:
1 - La coordinación de las cinco representaciones de la OIEC: ante la ONU en Nueva York, ante la UNESCO en París, ante las Naciones Unidas en Ginebra, ante Roma y el Vaticano y ante el Consejo Europeo de Estrasburgo.
2 - La actualización de los Estatutos de la OIEC y la reorganización del funcionamiento de la propia Oficina con clara definición de su organigrama y de las obligaciones y tareas del Secretario General y de cada uno de los miembros de la Oficina.
3 - El establecimiento de una nueva página Web que facilite la comunicación entre todas las regiones y motive el trabajo de ayuda al nacimiento de "una humanidad nueva" a través de la Escuela Católica.Finalmente, el Consejo ha aprobado el lema y lugar para la celebración del próximo Congreso que tendrá lugar en el Líbano el año 2006.
El Secretario General ha invitado a todos sus miembros a unir las fuerzas en el camino hacia la construcción de "Una persona nueva al servicio de la Justicia y la Paz". Esta podría ser la línea de referencia para todas las escuelas católicas en el siglo XXI. Y esta línea de horizonte es línea de esperanza y de futuro para la OIEC que, en palabras de su presidente (Monseñor Zaidan) , anima a todos a mantener el espíritu misionero para regresar a casa con el espíritu ardiente que permita continuar el trabajo, siempre con la llama encendida del entusiasmo y la acción a favor de los más necesitados.
Sri Lanka, pequeña isla situada al sudeste de la India con un clima estival y lugar paradisíaco en el que sus gentes se desviven para acoger al forastero. Sri Lanka, nombre que significa "montañas sagradas", lugar idílico de esbeltas palmeras y vegetación exuberante en el que conviven tres idiomas - cada uno con su propio alfabeto - y cuatro religiones.
Sri Lanka, realidad que desde hoy está vinculada a la OIEC por una reflexión educativa y una proyección de futuro que no puede dejarnos indiferentes.
- Conchis Aguilar, odn