Nº 42                                     
26 de noviembre, 2007

 

 

BEYROUTH

3 de Noviembre, 2007

Lo prometido es deuda… Si, pero, ¿cómo contaros ese día? Empezando por el principio, claro, pero ¿dónde está el principio?

¿Qué queríamos hacer exactamente? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Con quién? ¿Para quién? Todo eso daba vueltas en nuestras cabezas antes del verano… así que, cuando Marivi volvió de vacaciones, nuestro primer encuentro fue fructuoso y los proyectos se fueron precisando, así como los medios para realizarlos.

Octubre había comenzado; era urgente invitar. ¿A quién? ¿En qué términos?

Gracias a la complicidad y al profesionalismo de un armenio fotógrafo y técnico… salió una bonita maqueta  con una preciosa foto (que nos procuró Olga) de Nuestra Señora del Líbano en primera página, y el escudo de la Compañía al dorso y, en el interior, el texto sobre dos páginas con la foto de Santa Juana de Lestonnac al fondo. Redactar todas las direcciones fue el trabajo de Asun. Llevar, distribuir todos los correos, nos llevó a veces lejos y movilizó a todo el mundo, incluidos parientes y amigos.

Había que pensar en la decoración del lugar: la mayor parte del trabajo lo aseguraron Mariví y Asun y cada una fue poniendo su pequeña piedra. Nuestro amigo armenio (Arthur)  realizó unos paneles y unas banderolas  para poner en las columnas de la iglesia y en la cripta, inspiradas en las de Burdeos. Pero las vistas de Burdeos fueron remplazadas por unos paisajes de cedros guardados por Santa Juana.

La lista de invitados que se alargaba y las respuestas recibidas, nos llevaron a modificar nuestros planes en cuanto a los lugares. Habíamos pensado utilizar el magnífico  marco de la cripta de la Iglesia de San José, de los Padres Jesuitas para la primera parte del encuentro, es decir, para la charla de Françoise sobre la Compañía, acompañada de proyecciones  mostrando los diversos apostolados hoy; pero tuvimos que aceptar hacer todo (charla y Eucaristía) en la misma Iglesia. Y finalmente esta fue la mejor solución.

Había también que pensar en una decoración floral y un buffet para clausurar esa celebración. Una tarde con el Padre Paul Brouwers sj., que presidió la celebración, nos permitió centrar mejor todo esto, ver los problemas concretos de instalación, la Eucaristía, los textos elegidos, etc… Encuentro que nos llevó a otra serie de aventuras. “ Tenéis que avisar a Tele Luz y a la Voz de la Caridad, para que retransmitan la información y también a la prensa escrita!” Uf!!!  Nosotras, que al principio, habíamos pensado en una celebración sencilla, fraterna… ¿a dónde vamos a llegar? Nada menos que une interview televisada preparada de antemano, el miércoles, con Françoise, Olga y Michèle (los que la vieron la encontraron muy bien…) Y después, la presencia de Tele Luz que retransmitió la misa el domingo 4 por la mañana y la grabación de la Voz de la Caridad que la retransmitió  a modo de celebración el sábado por la tarde!

La llegada de Françoise Lacaze y de Maribel Rivas el sábado 27 de octubre fue providencial; nos fueron de gran ayuda para perfilar los últimos preparativos, encuentros, etc. a pesar de la gripe que habían cogido en el camino. Por la tarde, el tiempo de proyección sobre los lugares fuente de la Compañía, acompañados de un pequeño texto para preparar la oración, nos permitieron vivir esta última semana en un ambiente más espiritual, de riqueza interior que nos ayudó a no dejarnos atrapar por el stress de los detalles de última hora. El Señor puso también su parte y colmó nuestras deficiencias.

En fin, el gran día llegó. A las diez de la mañana, fuimos a la iglesia para instalar todo con la ayuda de Arthur  y sus amigos. Lina, la secretaria de “La Voz de la Mujer Libanesa”, brazo derecho de Olga, estaba también allí, aportando pequeños detalles concretos de su espíritu de organización, bien acostumbrado a esas situaciones; también ella aseguró su presencia en la iglesia durante el descanso del mediodía para nada pudiera desaparecer de los instrumentos preciosos prestados por las Hermanas de los Santos Corazones de Sioufi, les Hermanas Antoninas, un Padre jesuita… El sacristán, Nouhad, omnipresente y de une disponibilidad a toda prueba, la mujer de la limpieza… que se dieron sin contar. Al día siguiente me enteré que habían recibido una consigna del Padre Paul :que nos facilitaran al máximo todas las  cosas, incluso la posibilidad de ocupar los locales con todo el material… Para ellos, fue también una alegría el poder participar en esta fiesta, felices de haber sido asociados  a nuestra acción de gracias.  Me volvió a decir, todavía hace dos días: es nuestra participación a la vida de la Iglesia y estamos encantados). El florista llegó después e hizo todo lo posible por satisfacer nuestros deseos, a pesar de la dificultad de comunicación. Unos amigos enviaron un magnífico ramo, compuesto exactamente con las mismas flores que la decoración del alta. Esto completó el conjunto que tuvo un efecto estupendo.

Françoise y Maribel pudieron arreglar los problemas concretos de la instalación del material y de  la reproducción de las proyecciones.

Era un verdadero enjambre en el que cada cual,  se esforzaba por cumplir su tarea, arreglar los pequeños detalles empleando de la mejor manera aquello de lo que disponíamos. Nos fuimos a comer y volvimos a las 2 de la tarde Maribel, Françoise, Marivi, Asun y Michèle. Olga, Mariam y Juliette llegaron en taxi a las tres de la tarde.

Encontramos la iglesia en plena efervescencia: los técnicos de la tele y de la radio estaban instalándose; la directora de la coral de jóvenes de San José estaba ya allí para enchufar los micros y los instrumentos musicales, con el órgano incluido, que sería utilizado por la Coral de los Lazaristas (a la que pertenecía Marie Jeanne); Takla (sobrina política de Juliette) acordaba su guitarra y verificaba su coordinación con el Padre Paul. Saana, emocionada, controlaba su texto y los micrófonos para traducir la intervención de Françoise…

Los invitados no se hicieron esperar. Uno de los primeros en llegar fué el Padre Hamoui sj. frágil, con un cuerpo cada vez más encogido, orgulloso de estar allí. Cuando le di las gracias por haber venido, me respondió: “ Como no voy a estar aquí? Cuatrocientos años ¡ Esto no se celebra todos los días; estoy tan feliz de dar gracias con vosotras!”.

Y el gentío se hacía más denso; imposible de ver y de acoger a cada uno de los que venían, cerca de ciento cincuenta personas para la conferencia de Françoise. Algunos,  retenidos por sus obligaciones, se retiraron después de la Misa en la que participaron unas doscientas cincuenta personas.

La conferencia, prevista para las tres y media de la tarde, comenzó con diez minutos de retraso: había que dar tiempo de sentarse a todos. Sin embargo, la misa, prevista para las cuatro y media de la tarde, empezó un poco antes de la hora!

Unas palabras de bienvenida nos permitieron  expresar el sentido profundo que queríamos dar a esta celebración en nuestra realidad concreta:

   “… dar gracias a Dios por estos cuatrocientos años de fidelidad del Señor hacia la Compañía.
    En 2004, en el momento de la fusión de las dos Congregaciones,  la Compañía de María N.S. recibió, como su herencia propia, los frutos de la presencia  de la Société de Jesús Christ en el  Líbano desde 1928. Nuestro deseo de estar presentes en el Próximo Oriente nos permite  agradecer  hoy el trabajo realizado y pedir una gracia abundante para permanecer atentas a las  necesidades de este país y para  responder según nuestras posibilidades”.


Los textos de la misa se hacían eco de esta orientación de vida que quiere ser la nuestra: 1 Cor 13, 1-13 y Lc 1, 39-56.

Además del pan y del vino, presentamos como ofrendas: la Historia de la Orden, las banderitas de los 26 países en los que la Compañía está presente y una vela encendida, símbolo de aquel: “No dejes apagar la llama…tan significativo para nosotras.

Los cantos, en francés y en árabe…

Y terminamos con un agradecimiento a todos los que nos acompañaban
 : “Somos una pequeña comunidad en Beyrouth, pero con todos vosotros, podemos trabajar juntos para  seguir tendiendo la mano y servir  de una manera nueva.

 

 

EL CAIRO 

19 de Octubre de 2007   
  
En país musulmán, el viernes  es el día de descaso para todos; por eso es también el día elegido para las fiestas, las actividades pastorales, etc…

El 17, habíamos acogido a Maribel Rivas,  responsable del Ámbito Inter  Beyrouth- El Cairo y Françoise Lacaze que vino expresamente de Burdeos para participar activamente en la celebración.

Además del deseo de compartir la acción de gracias en unión con toda la Compañía universal, era para nosotras la ocasión para  dar a conocer a la Compañía de María que no tiene nada más que 3 años de presencia en Egipto, y de hacer visible y concreta para todos los amigos de la Société de Jesús Christ, la continuidad de nuestra vocación y de la misión gracias a la fusión.

 A las 11, tuvo lugar la Celebración Eucarística en la Iglesia del colegio de los Jesuitas, en rito copto y en lengua árabe, por primera vez en la Compañía, como lo subrayaba Françoise.
En el coro de la Iglesia estaba el Nuncio Apostólico, Monseñor Fitzgerald, el Cardenal Stephanos II, representante del Patriarca copto-católico  que estaba ausente, Monseñor Antaki, nuestro vecino de la iglesia griega católica y otros eclesiásticos. (Cfr. nota al final del artículo)
Con el  Padre Nader, delegado del Padre Provincial del Próximo-Oriente, celebraban cinco jesuitas. Gracias a ellos, gracias a la amistad de la asamblea, la Misa fue particularmente recogida, alegre, sobria y cálida.

Tuvimos la alegría de acoger a religiosas y amigos de la Société  desde hace mucho tiempo, y a colaboradores de nuestros lugares de misión. Alegría también de acoger a algunos miembros de la nueva Misión de la Comunidad, dónde trabajan Marie-Jeanne Ayoub y Sandra Jaramillo: un centro de consultas médicas en un barrio popular, abierto en mayo de este mismo año. Doctores, empleados del centro, cristianos o musulmanes, estaban presentes.  También estaban algunas amigas Colombianas de Sandra, de la parroquia latino- americana a dónde ella va  los domingos para animar la misa. Una asamblea bastante  diversa de alrededor 100 personas. Nos sentimos muy contentas y acompañadas por la simpatía de todos.

Al final de la Misa, el Nuncio Apostólico leyó, en francés, la bendición del papa Benedicto XVI, dada a la Compañía (27 de marzo de 2007), añadiendo unas palabras personales llenas de amistad. Después, el Cardenal Stephanos II, antiguo Patriarca de los coptos católicos, rodeado de los concelebrantes, dió la bendición final con su  potente voz no alterada  por sus 87 años cumplidos.

Después del canto del Magnificat, cada uno recibía, a la salida de la iglesia, un fascículo, en árabe o en francés, presentando a la Compañía, y un recuerdo de los 400 años.

La asistencia estaba invitada a encontrarse para la charla de Françoise Lacaze, sobre la figura de Jeanne de Lestonnac y la misión de la Compañía, que fue escuchada con mucha atención. Una amiga de la Comunidad, Samar Chenouda, presente en el coloquio de Barcelona, hacía la traducción en árabe. El diaporama concretizaba el descubrimiento de la Compañía universal.
Después de esta charla, cada uno pudo prolongar sus descubrimientos ante la exposición realizada por la Comunidad, con fotos de todos los países  en dónde la Compañía está presente. Compartimos también un lunch amistoso, seguido del tradicional pastel de aniversario.
Por la noche de este día memorable, ya entre nosotras, dimos gracias al Señor. Creemos que la finalidad que buscábamos con esta fiesta se había realizado: la Compañía tenía un rostro para todos los participantes al encuentro. Sin duda que han comprendido mejor el camino  iniciado juntas, hacia el futuro, con la ayuda de Dios.

Ahora, conscientes de nuestra pequeñez y fragilidad, le pedimos que sepamos acoger el fruto de esto 400 años y acoger en Egipto, si es su voluntad, nuevos miembros en la Compañía, de otros países como Egipto. Gracias por uniros a nuestra oración.

Nota : los diversos ritos cristianos en el  Próximo Oriente.
Para el visitante cristiano que llega de un país latino, la sorpresa es grande al descubrir la diversidad de ritos que determinan unas Comunidades de historia y de tradiciones diferentes. Si nos limitamos a Egipto, hay que saber que los coptos (copte= egipcio) son los cristianos de  origen egipcio, mayoritariamente ortodoxos desde el Concilio de Calcedonia (451), (hoy entre 5 y 8 millones según los cálculos). Los coptos católicos, aunque minoritarios (cerca de 210.000), son una comunidad viva.

Otras comunidades: los Griegos-Melkitas ortodoxos y católicos; los Maronitas (todos católicos); los Sirios, ortodoxos y católicos; los Armenios, ortodoxos y católicos; los Caldeos, católicos,… los Latinos instituidos por Roma en “Vicariato apostólico”. Los 7 ritos católicos están unidos en “Asamblea de la Jerarquía Católica”.

Esta diversidad se encuentra en las Comunidades religiosas: así, entre nosotras, Paulette es de rito sirio, Vergine de rito armenio, Marie Jeanne es maronita, mientras que Sonia, Sandra, Bernadette  son… latinas ! Las relaciones entre estos ritos, como entre ortodoxos, católicos, evangelistas (una minoría muy activa) existen bajo el signo de la complejidad!