Nº 45                                     
 6 de septiembre, 2008

 

 

Contexto en el cual trabajamos.

  La  Comunidad  “Nuestra Señora de la Esperanza”  esta situada  en la Ciudad de Almenara, más concretamente, en el Valle de Jequitinhonha, al Norte de Minas Gerais.

 Las distintas realidades sociales enfrentadas en esta Región  del  Valle, revelan la gravedad,  crónica en el país, en cuanto a la exclusión social y la miseria para la mayoría de la población de  Almenara.  Muchas familias, sobre todo, las que dependen de la agricultura, están particularmente desfavorecidas, ya que la tierra está seca  por la falta de lluvia.

Es  precisamente en este contexto donde la Compañía de María trabaja desde  el año  2002. Desde el principio de este año 2008,  formamos una  nueva comunidad de 4 hermanas.
Dos profesas: Maria del Carmen Enciso de España y Nabintu Mushamalirwa Godeliève de la República Democrático del Congo;  dos junioras: Wang Xujing   de la  China y Beatriz Pereira de Jesús de Brasil. Todas, tenemos  la alegría de compartir la vida en  seguimiento  de  Cristo en una comunidad intercultural, siendo las 4, como pueden ver, de diferentes continentes.

Nuestra misión

Como comunidad, pretendemos dar respuesta a las necesidades de Evangelización, a través del servicio prestado a nuestra diócesis de Almenara. Éste consiste precisamente en coordinar el Centro Pastoral Diocesano y en acompañar espiritualmente a los funcionarios del mismo centro. Recientemente por la solicitud de nuestra párroco,  João, acompañamos de cerca nuestra comunidad cristiana “Nossa  Senhora  Aparecida”, nombre de Nuesta Señora, patrona  del  Brasil.  Junto con nuestros laicos, actuamos en las siguientes tareas pastorales: Círculos Bíblicos, Pastoral de la Juventud, del Niño,  del dezmó, Catequesis.

Últimamente, con la comunidad cristiana y   los vecinos de nuestro barrio, vivimos momentos significativos de la cultura brasileña, preparando  el Novena y la fiesta   de San Juan-Bautista,  patrono  de nuestra Parroquia.

Estamos concentrando  las fuerzas, en la formación de los líderes y responsables de cada acción pastoral. En otra parroquia de ALMENARA, llamada San Pedro, ayudamos también en la  formación de catequistas y Ministros de la  Eucaristía. A nivel universitario, nuestra contribución se ha hecho  sentir en las distintas aportaciones a la organización de los seminarios de  la Universidad de Almenara (UNIPAC). La presencia activa de Beatriz, estudiante en ciencias sociales, es un testimonio de Fe en medio de jóvenes estudiantes de esta Universidad.

Igualmente, colaboramos con los  otros religiosos de nuestra diócesis en el Proyecto “Evangelización de la juventud” de nuestra parroquia San Juan Bautista y en la SAV (Servicio de la Animación vocacional. Y en las  reuniones de la C.R.B.

Experiencia  compartida

Procuramos vivir en profundidad, el  sentirnos  convocadas y enviadas por Dios. Cada vez más y a través de nuestra vida diaria, percibimos que estamos caminando en la búsqueda común,  en  experiencia de gratuidad, humildad y vida fraterna.

El encuentro con nuestras diferencias, nos da la posibilidad de conocernos mutuamente. Y es bueno, que cada vez más, experimentamos en lo concreto de la vida, la” interculturalidad” que nos conduce a la apertura, y acogida al compartir  las dificultades que encontramos   cada día en nuestra misión.

Para terminar, sentimos que actualmente, ofrecemos a la provincia ““Cono-sur” y a la Compañía  universal,  nuestra disponibilidad.

El compartir en nuestra oración comunitaria revela que cada una de  nosotras, tiene la certeza de sentirse enviada para  cumplir una misión concreta aquí en la diócesis de Almenara. Podemos  ofrecer y vivir la rica experiencia de lo “INTER” expresada por la unión de corazones entre nosotras.

Maria del Carmen,   Godeliève,    Beatriz,   Wang