![]()
Roma, 7 de abril de 2006
Carta No. 3
A LOS LAICOS Y LAICAS DE LA COMPAÑÍA DE MARÍA
El inicio de la celebración del Cuarto Centenario es para la Compañía de María un motivo de gozo. Desde los diferentes contextos en los que estamos presentes nos sentimos unidas entre nosotras, y con todas y cada una de las personas con las que hacemos camino,para hacer de esta celebración un espacio de encuentro agradecido a la vida y a la historia.
El sueño de Juana de Lestonnac se ha hecho y se sigue haciendo realidad gracias a las manos tendidas de muchas mujeres y hombres de diversas razas y culturas. La identidad de la Compañía de María, expresada en su misión educativa, se ha ido desplegando y enriqueciendo a través del tiempo y del espacio. Esto es lo que celebramos: El fruto de un Proyecto que, como el árbol cargado de años, tiene raíces profundas y brotes diferentes que han ido surgiendo al ritmo del viento del Espíritu y creciendo al son del calor y el color de cada uno de los pueblos.
Nuestro hoy de Compañía recoge una larga historia de fidelidades compartidas, nos enlaza con una cadena de mujeres y hombres que, a través de la educación, han sabido ser testigos de la humanidad de Dios. Celebrar la fidelidad siempre dinamiza y fortalece como Cuerpo, nos recuerda la importancia de saber permanecer y esperar a que aparezcan los brotes después de cada invierno.
Cuatrocientos años de historia son al mismo tiempo, para nosotras y nosotros, motivo de compromiso, una llamada a seguir construyendo juntos: A ser testigos del Dios hecho carne en nuestro mundo, a hacer posible el diálogo entre el evangelio y las distintas culturas. Nuestra sociedad plural y abierta nos desafía a dejar que resuenen las preguntas y a apostar por la búsqueda conjunta de las respuestas más adecuadas.
Que este tiempo de celebración sea para todas y todos un encuentro con nuestras raíces; un impulso para seguir respondiendo a los desafíos educativos que nuestro hoy nos presenta; una apuesta por hacer real la solidaridad, la justicia y la paz y un compromiso renovado por los jóvenes.
Un fuerte abrazo,
Beatriz Acosta odn
y Equipo General