Comunicación nº 2

Roma, 2 de julio de 2009

Hoy, muy temprano, asomó la vida en la Casa Generalicia y nos invitó a la trascendencia, al silencio, a cultivar la interioridad y a dejar resonar la “Palabra”. Todas nos dirigimos a la Basílica de San Pablo extra muros para tener una mañana de oración y encuentro con el Señor.  Una guía previamente preparada, que condensaba la teología paulina, nos ayudó a emprender de manera personal el camino hacia el interior.

Nos acompañó en la celebración de la Eucaristía el Padre Ernesto Martínez s.j. quien,  a partir de la lectura de distintos trozos de las cartas de Pablo, nos animó a pensar en nuestra identidad como cristinas y a reconocer que lo que somos debe estar permeado, habitado, por una experiencia personal de Jesucristo. Insistió en que somos hijas de Dios y por tanto estamos llamadas a ser hermanas entre nosotras.

En la tarde nos reencontramos en la Casa Generalicia y, en ambiente de discernimiento, procedimos a elegir las personas responsables de las distintas comisiones, éstas quedaron conformadas así:

COMISIÓN CENTRAL:

María Rita Calvo
Lilian Espedilla
Basiliane Kasuera Kalemba

Gloria Cecilia Londoño
Clara Temporelli
Begoña Zubizarreta

COORDINADORA DE LA COMISIÓN DE REDACCIÓN:
María Rosario Mariña Ríos

SECRETARIA DEL CAPÍTULO:
María Concepción Aguilar. Esta será ayudada por Rosa Ramos, religiosa no capitular, tal y como ha quedado aprobado en el reglamento.

MODERADORAS:

Alicia Antoñanzas
Colette Codet de Boisse
Silvia Coloma

Montserrat Massó
Arantza Odriozola
Cristina Sanz

Al anochecer la casa se llenó de nuevos rostros: de diferentes partes del mundo empezaron a llegar los laicos y laicas que nos acompañarán en esta segunda etapa del Capítulo. Las hermanas y algunos educadores de la Compañía de María en Italia, también nos acompañaron. El coro de los niños y niñas del “Istituto Nostra Signora”, de Pescara fue el encargado de amenizar la velada; con un recorrido del Norte al Sur de Italia, a través de la música, nos permitió hacer nuestra esta tierra que con tanto cariño nos acoge. Terminamos disfrutando de la gastronomía italiana y de la gracia de caminar juntos.